Hoy es Navidad. Un día de consumo materialista. Fecha de excesos para algunos y para otros, de carencias y necesidades. La mayoría vivió las navidades en familia, entre celebraciones, cenas y regalos; con presupuesto notable, bienestar y confort.Pero no hace falta ir lejos para comprobar la miseria. En nuestra sociedad coexiste la pobreza con la abundancia. Es precisamente en los entrañables días navideños -paradójicamente en torno a quien nació en un pobre pesebre y predicó la humildad, la caridad y la austeridad- mientras los corazones se nos abren o enternecen, cuando nos percatamos de la existencia de la cercana pobreza, pues durante el resto del año, embebidos en nuestros asuntos a ritmo de estrés, apenas la notamos. En la Navidad los creyentes celebramos el nacimiento del Hijo de Dios que quiso ser uno de nosotros para mostrarnos con su palabra y con su vida que el mejor camino para nuestro mundo es la fraternidad y la igualdad que nacen del amor y de la justicia como fuentes de donde brota la paz estable y duradera.
Las blancas y dulces navidades, las tiernas y emotivas celebraciones navideñas, las gozosas y costosas fiestas en torno al portal de Belén bien poco tienen que ver con el originario Mensaje:
Cristo nace pobre, nuestro sistema estimula a ser ricos; Cristo nace para crear solidaridad, nuestro sistema engendra rivalidad; Belén iguala y dignifica a todos, el sistema selecciona a los mejores.
La sociedad capitalista es realmente inteligente. No se opone a la Navidad sino que la integra. Al capitalismo le interesa sacar provecho de lo humano y de lo divino, de todo. Para este sistema, para quienes lo sostienen, Dios no es otra cosa que una fuente de ingresos.
Todo es cuestión de mantener las palabras, pero vaciándolas previamente de sentido. Se escucha el Mensaje, pero se cierra el oído a sus exigencias; se celebra la Navidad cristiana, pero no cristianamente sino comercialmente. Esta operación resulta sumamente provechosa para el sistema. En primer lugar, porque lo pone al servicio del beneficio económico, así la Navidad se convierte en fiesta consumista de primer orden. El Niño Jesús viene a ser prácticamente un mazapán. La Nochebuena equivale a la cena-buena y la alegría que no es la de la Navidad sino que brota al tiempo que se toma el champán.
Me pregunto ¿cómo pasarán la Navidad los pobres? Los que más tienen, ¿contribuyen lo suficiente para reducir la pobreza? Nuestros políticos, ¿son totalmente conscientes y predican con ejemplo y aplican medidas? ¿El Gobierno se puede permitir tal contrastre entre pobreza o carencia y abundancia o riqueza? Por todo esto, la situación es dramática. Urge mucho por hacer contra la pobreza. Gobierno, empresas, ONGs, sindicatos, la Iglesia, etcétera; deben ponerse a trabajar unitariamente para lograr reducir casi a la nada la actual miseria. Con seriedad y solidaridad. Ojalá la Navidad sirva para crear una gran alianza contra la pobreza entre poderosos. 'Paz a los Hombres de Buena Voluntad'. Por una Navidad austera, humilde, fraterna y solidaria. Social. Sin pobreza. Sin derroche.

6 comentarios:
Holis Almita! muy lindo el texto, el sistema intenta cosificar todo, incluso a la humanidad, y hacer de lo festivo, consumo, perdiendo así la esencia de la celebración que es el encuentro, el compartir, la unión, y perder de vista si también que paar ello no hay necesidad de una fecha específica.
Por suerte nos queda, la fuerza de que podemos hacer algo y cuantos más seamos, más cerca y real la trasnformación.
Un beso enorme!!!
perder de vista asi atmbien quise poner, perdon!! :(
Otro beso
Esta bueno tu texto, y comparto que el sistema todo lo puede, lo que no destruye lo toma y lo retoca para ser de su uso, todo es parte de este capitalismo, el rock con su transgresion se hizo consumo, el che guevara lo hicieron remeras y gorras, la navidad un gordo de rojo y blanco que trae gaseosas, todo.
Pero temo decir, que por más que nos moleste, somos parte de eso, el cambio fue de apoco y entramos como tontos y los pobres sostiene en cierta forma al sistema asi como la falta de educacion es el pilar fundamental. Creo que eso se instauro y va a ser muy dificil cambiarlo, espero poder llegar a ver ese cambio y de alguna manera tenemos que todos hacer algo , aunque sea poco, por lo menos tratar de por medio de las letras o de lo que fuese despertar y mostrar que hay otras cosas, y una forma de convivir.
besos totales y muy bueno reflexionar sobre estas cosas.
Sil: Como dice el querido Guantes, somos parte de esto. Por ahí, quizás sería bueno intentar empezar, cada uno desde su lugarcito, a "descosificarnos", no?
Guantes: Tal cual... si hasta el Subcomandante Marcos es objeto de consumo ahora! Solo falta que veamos a Valeria Masa con un pasamontañas... Igual, la utopía de cambiar las cosas es un motorcito terrible, no crees?
Si Almita (suena como si estuviese hablando con mi alma) es un motor increible, pero sabes que pasa ya a los 29 se me va quedando sin combustible, pero sigo con mi idea de cambiar el mundo que tengo desde los 15.
Besos totales
ALMITA, TE DESEO UN FELIZ Y MAS FELIZ AÑO NUEVO, QUE TRAIGA MUCHAS Y MAS LUZ PARA TU HERMOSA ALMITA.
BESOTEEEE :)
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